Retales de la vida de un gilipollas - Anexo 1

Anexo 1. Conozcamos un poco más a los personajes


Hago un inciso en el relato de los hechos para tratar de daros algunas pinceladas sobre algunos de los personajes de la historia. También lo podría hacer sobre mi mismo, pero creo que es obvio que podéis conocer mucho de mí con sólo seguir el hilo de la historia.

Como os comenté a finales del capítulo 5, después de descubrir que Laura se estaba perjudicando notablemente por el consumo de medicamentos (que no necesitaba) y otras mierdas, mi interés por su ex-pareja, Carlos, cambió. Pasó de ser interés 0 a interés 10 “top”.
Ya habréis podido observar que puedo ser un poco -o bastante- pertinaz cuando quiero averiguar algo que me importa. Y ahora Carlos se me había convertido en un tema importante para mí puesto que, sin duda, era muy responsable en el hecho de que Laura estuviera consumiendo esas mierdas.

Pues bueno, a poco que rasqué e indagué, me informaron que lo de usar sustancias no permitidas para el entrenamiento de algunos de sus clientes -os recuerdo que es entrenador deportivo- era algo más que habitual. Supongo, ya no lo sé, que también sería o habría sido consumidor habitual. Y supongo que, tampoco lo sé, vendía esas mierdas puesto que dudo que se las regalase a sus pupilos.

Desafortunadamente esto es algo habitual en los gimnasios. Y, aunque no lo apruebe en absoluto si que me doy cuenta que, entre la juventud es posible que no esté muy mal visto. Pero, ¡ostias, que este tío ya tiene los huevos pelaos! Se le podría suponer un poco más de cordura. Y es que, además, me consta que ha trabajado en algún gimnasio al que acuden muchos niños a realizar actividades deportivas... ¡sí, niños!.
¡Ojo!, y me consta que ha sido investigado por la policía en más de una ocasión! ¡Ahí lo dejo!

Otra cosa que os puede dar una imagen sobre él es el hecho que os voy a contar. En muchas actividades laborales nos encontramos con que no existe una formación reglada. Esto significa que no existen titulaciones oficiales. De ahí que cualquiera puede ser “entrenador”.
Pues, bien, este Carlos tiene años de experiencia que lo avalan y también se ha formado en diversas materias relativas al deporte. Hasta ahí todo perfecto. Pero, teniendo en cuenta lo que termino de decir, ¿qué necesidad hay de crearse falsos títulos sobre materias que, si bien podía conocer muy bien, no había realizado ninguna formación específica? A ver, se me ocurre un ejemplo para que lo entendáis. Si yo me dedicase a las artes marciales -que no es el caso- podría alcanzar un nivel de preparación muy alto a base de entrenamiento con buenos profesionales durante muchos años, equiparable a un cinturón negro, pero no necesariamente haber pasado ningún nivel porque no me hubiera dado la gana. Eso no quitaría mérito a mi logro personal pero sería un absurdo que dijera que “soy cinturón negro”. Porque serlo no lo sería, ¿no?
Bueno, pues para más “inri”, éste individuo ha llegado a tener colgado en algún centro deportivo sus títulos. Los reales y verdaderos y los que no. ¡Qué cómo lo sé? Pues porque acudí durante algún tiempo a ese centro deportivo y los vi colgados. Es cierto que recientemente los quitaron. Pero, a poco que los mirases, y no hacía falta ponerse muy cerca, se veía que unos cuantos eran puro trabajo de Photoshop. ¡Tío!, si lo haces -que no había ninguna necesidad- hazlo bien y que te lo hubiera preparado un profesional de la edición fotográfica.

Cambiemos de personaje. Veamos ahora algunos aspectos de Laura.
Laura tiene un aspecto angelical, dulce, pero al mismo tiempo trata de mostrarse fuerte y dura. Pero en el fondo, en su interior, es un alma atormentada por su cuerpo. Desde que la conozco siempre ha estado muy pendiente de su cuerpo; siempre insatisfecha. La he conocido con anorexia, la he conocido con vigorexia, me consta que se hizo implantes de pechos -porque, la verdad, ella era bastante plana que digamos-, …
Es bien cierto que todos tenemos nuestras “neuras” particulares, y en muchas ocasiones nos esclavizan en cierta medida y nos pueden llegar a producir alguna frustración. Hay a quién no le gusta su voz cuando se escucha, hay quién piensa que tiene las orejas demasiado grandes, o quién se siiente acomplejada por sus pechos y tiene tendencia a encorvarse con los hombros hacia delante. ¡Somos humanos! Pero cuando esto llega a ocupar nuestra “psique” de tal modo que se convierte en una obsesión tenemos un grave problema.
Por poner un ejemplo, hay quién no le gusta para nada alguna parte de su cuerpo y trata de ocultarlo por todos los medios. Se me ocurre un caso que conozco de una persona a quien no le gusta en absoluto su nariz. Si entráis por ejemplo en su Instagram, podréis comprobar que, el 99% de las fotos en las que aparece sola carece de nariz... otra vez efecto del Photoshop -. Que me perdonen por utilizar una marca registrada, pero sirve para entender lo que cuento.

Y, por último por hoy, voy a dar una pequeña pincelada sobre un personajillo que ya ha aparecido en el relato en algunas ocasiones. Se trata de uno de los clientes habituales – más que habituales diría yo-, Carles Pols.
Éste individuo tiene una pareja desde hace bastantes años, con la cual convive en la actualidad. No sé qué le parecería saber a su pareja que tiene un perfil en Instagram “pseudo opaco”. Es un perfil en el que no tiene foto puesta, sólo tiene 3 o 4 seguidores y seguidos y que, curiosamente, uno de ellos es Laura. Lo mejor de todo es cuando miras a los seguidores y seguidos... Como es un tanto difícil de explicar os lo voy a mostrar con unas imágenes que he montado...

ALTA DE CUENTA cpolsb








Lo mejor viene ahora. Tan pronto se entera por una tercera persona -un personaje que todavía no ha aparecido en mi relato- y al que yo aviso de lo que he descubierto, decide cambiar el nombre de la cuenta. Anticipo que el personaje, que no ha aparecido en mi relato todavía, es un chiquillo de pocos años más que el hijo mayor de Laura, con el cual mantiene una relación sentimental -Laura podría ser su madre-. Un chiquillo al que le han puesto caldo de gallina vieja delante y está completamente perdido. ¡Pobrecito! ¡Todavía no sabe en dónde ha caído!
Y me consta que Carles tiene bastantes conocimientos de informática... pero no sabe que yo ya jugaba con ordenadores cuando él todavía no había nacido. Y con mis conocimientos, contactos, y la inestimable ayuda que recibo de algunos, puedo saber de él hasta cuando va al baño, ¡jejeje! ¡Pobrecito! Todavía no sabe la que le puede estallar en toda la cara! ¡Ni cuándo!

CAMBIO DE NOMBRE DE CUENTA @capo_198i


Nota: Para los que les guste los acertijos.
En fonética se pueden sustituir en ocasiones unas letras por otras como por ejemplo: p por la d, z por la s,...
Y, en ocasiones, aprovechando la representación numérica de los romanos, algunos números se pueden sustituir por letras como por ejemplo: v por 5, i por 1, ...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Muchos MOMENTOS para 2019

Retales de la vida de un gilipollas (Capítulo 11)

Retales de la vida de un gilipollas (Capítulo 10)